El Hospital Dr. Luis Eduardo Aybar

 

En el 1945, la ley 893, designaba al Hospital que se construía en el sector Mejoramiento Social de la ciudad de Santo Domingo, entonces Ciudad Trujillo, con el nombre del Dr. William Morgan. El Dr. Morgan fue un medico otorrinolaringólogo norteamericano, que había venido a nuestro país en el 1937 a pescar y cazar con unos amigos por la zona noroeste del país, y al darse cuenta de las necesidades de la población regresó en varias ocasiones a operar personas de escasos recursos. Su fama llegó a los oídos de figuras del régimen de Trujillo, quienes le pidieron intervenir de las amígdalas a Ramfis, el hijo del dictador. El Dr. Morgan, cercano a la familia Trujillo recibió esa designación muy agradecido. El Hospital fue inaugurado el 20 de abril del 1946, con un acto muy concurrido, y en el que se encontraban las principales autoridades civiles y militares del país. El acto fue sencillo, tras la bendición por parte de Monseñor Octavio Beras, se interpretó el himno nacional. A seguidas el presidente de la Republica, Rafael Trujillo pronunció un discurso desde su despacho en el Palacio Nacional que fue difundido a todo el país, luego hablaron el Dr. Morgan para agradecer la designación y el Secretario de Salud Publica, Dr. Luis F. Thomen. El primer director del Hospital fue el Dr. Darío Contreras, quien estuvo al frente del centro hasta el 1949 en que fue sustituido por el Dr. Felix Goico. En el 1948 el Hospital contaba con 179 camas y ofrecía cerca de 15000 consultas. El Dr. Goico solamente duró un año en el cargo, y luego fe nombrado el Dr. Manuel Sánchez y Sanchez, en el periodo 1950 al 1951, seguido por el Dr. Toribio García, del 1951 al 1953. En ese año fue nombrado como Director el Dr. Eduardo Alvarez P, quien estuvo en el cargo hasta el 1957, cuando es sustituido por el Dr. Mairení Cabral Navarro, quien estuvo al frente del Hospital hasta el 1979. La labor del Dr. Cabral al frente del Hospital fue extraordinaria. Debemos tener en cuenta que el Dr. Mairení Cabral, asumió la dirección en la Era de Trujillo, pasó la caída del régimen, los convulsos años posteriores al 1961, la guerra civil del 1965 y los doce años del Dr. Balaguer. Su entrega al hospital y su extrema dedicación le mantuvieron por tanto tiempo en ese cargo. En 1961, el Dr. Cabral junto a otros distinguidos ciudadanos piden el cambio de nombre del Hospital y piden que se le designe con el nombre del Dr. Luis Eduardo Aybar, gloria de la cirugía dominicana y destacado ciudadano, tanto en San Pedro de Macorís como en la ciudad de Santo Domingo. El 14 de diciembre del 1961, la ley 5708 cambia el nombre del Hospital. En el 1964 el Hospital ofreció 56,829 consultas. En ese entonces ya era Jefe del Servicio de Cirugía el Dr. Rubén Andújar. Llama la atención la tremenda labor del departamento de Oftalmología, que dirigido por el Dr. Manuel Eduardo Valdez, ofreció en el 1964 mas de 10,000 consultas y 600 procedimientos quirúrgicos. De igual forma en el 1965, en el mes de abril se inicia la publicación del Boletín del Hospital Luis Eduardo Aybar. En 1967 se realiza un simposio sobre Glaucoma, al que asisten oftalmólogos y médicos del hospital, asi como el Dr. Kelmer Ocasio, de la Sociedad Medica de Puerto Rico. En el 1968, el Dr. Manuel Eduardo Valdez, con el apoyo de los clubes de Leones, particularmente el Club de Arroyo Hondo, inaugura el primer Banco de Corneas en la Republica Dominicana.  En el 1972 el Hospital celebró sus 26 años de inaugurado, con una jornada científica y artística. Se enfocaron temas como las intoxicaciones, el alcoholsimo o el suicidio, y además se realizó una subasta de obras de arte a beneficio del Hospital. En el 1979, se jubiló el Dr. Mairení Cabral, pero fue un año de logros, ya que se volvió a editar el Boletín del hospital, y se desarrolló una gran labor de tipo preventiva en los alrededores del Hospital, ya que los médicos y enfermeras ofrecían consultas y charlas en las zonas adyacentes. También acudían estudiantes de varias universidades y se ofrecían varias residencias, como cirugía u oftalmología. De hecho los primeros cuatro médicos graduados como cirujanos en nuestro país, lo hicieron en ese año en el Hospital Aybar. Ellos fueron los Dres. Ivan Joa Nuñez, Santiago Sánchez Cordova, Librado Abreu Reyes y Amable Gerdo Ceballos. Estos médicos cursaron sus estudios de cirugía bajo la tutela del Dr. Rubén Andújar. En el 1981, el Gobierno Japonés inicia a través de la agencia de cooperación japonesa, y gracias a la labor de algunos gastroenterólogos entre los que se destacó el Dr. Luis Sanchez Limardo. Esa cooperación culminó cuando en el mes de julio del 1991, se inauguró el Centro de Gastroenterología del Hospital Luis Eduardo Aybar. En ese tiempo se cambia el nombre del Hospital al de “Complejo Hospitalario Dr. Luis Eduardo Aybar”. En abril del 1992 se inician los servicios en la Unidad de quemados Earl Ort, dependencia totalmente equipada gracias a una donación de un filántropo norteamericano, pero que llenó un gran vacío en nuestro país, y ha sido uno de los grandes hitos del Hospital Aybar. En ese mismo año de 1992 el Hospital contaba ya con 364 camas y todos los servicios, entre ellos el importante departamento de Pediatria, desarrollado entre otros por el Dr. Julio Manuel Rodriguez Grullón. En el 1997, el presidente Dr. Leonel Fernández, creó un Patronato para dar apoyo institucional el Hospital y a sus dependencias. Entre las figuras que

conformaban ese patronato estaban la Sra. Margarita Sardiñas, la viuda del Dr. Mairení Cabral, asi como los Dres. Nelson Astacio, Manuel Valdez, Ruben Andujar, Ruben Dario Pimentel, Socrates Montas o Luisa Lafontaine. También figuras como Milton Pelaez o Nuria Piera, fueron designados allí. Lamentablemente el Patronato, no pudo desarrollar su labor, pero ahí queda como una idea interesante para el cuidado y seguimiento de nuestros centros de salud. En el 1999, inició sus operaciones el centro de educación médica y amistad dominico japonesa, que ofrece importantes servicios diagnosticos a toda la población de nuestra ciudad. La ya “Ciudad Sanitaria Dr. Luis Eduardo Aybar” contaba en el 2008 con todos los servicios médicos, pero en ese año se inauguró el Centro de Oftalmología, Neurocirugía, Cardiología y Transplantes, que conocemos como CECANOT. Este modernísimo centro, soñado y realizado por algunos médicos como el prestigioso neurocirujano Dr. José Joaquín Puello, ofrece atenciones del más alto nivel a la población dominicana, y forma personal médico de gran calidad. En la ciudad sanitaria Dr. Luis Eduardo Aybar, se realizan residencias médicas en Ginecología Obstetricia, Pediatría, perinatología, anestesiología, medicina interna, cirugía general, gastroenterología, reumatologiá, cuidados intensivos, imagenología y oftalmología. También se forman sub especialistas oftalmólogos en estrabología, glaucoma, retina y segmento anterior. Reciben entrenamiento además en quemados, emergencia o anestesia, personal paramédico. En diciembre del 2014, las autoridades de Salud Pública anunciaron el cierre del Hospital para edificar una nueva y moderna Ciudad Sanitaria, a un costo de cerca de 7 mil millones de pesos. Al llegar a sus 70 años de servicio, el antiguo hospital Morgan, sigue ofreciendo atenciones médicas a todos los dominicanos.

La DORSA y sus servicios médicos

Desde que en 1933 los Nazis iniciaron la persecución de los judíos en Europa, diversas instituciones trataron de conseguir sitio para esos refugiados. En la conferencia de Evian, celebrada en Julio del 1938, 32 países se reunieron para encontrar soluciones a esa problemática, pero solamente la República Dominicana, se mostró dispuesta a recibir a esta población. El Dictador Trujillo ofreció unas tierras en la zona de Sosúa, y en Estados Unidos un grupo de Judíos formaron la DORSA, la Dominican Republic Settlement Association. A partir del 1940 se inició el proceso, y cientos de familias llegaron a asentarse en la zona de Sosúa. Desde luego no todo fue fácil para esos colonos, debido a las diferencias de todo tipo, desde clima, población , etc. Uno de los problemas sanitarios era el del paludismo, la malaria, enfermedad muy extendida en nuestro país. Además los colonos sufrían de enfermedades gastrointestinales con frecuencia, por lo que pronto se habilitó un local como Hospital. Los primeros médicos que estuvieron ofreciendo sus servicios fueron los Dres. Pauline Klinger, Siegfried Klinger y Hans Broch. La Dra. Pauline Klinger, esposa de Siegfried Klinger, nació en Rumanía en julio del 1912. Se graduó de bachiller en ciencias en Viena , donde ingresó para estudiar medicina en 1932, recibiendo su titulo de Doctor en medicina en el 1937. Siegfrid Klinger, nació también en Rumanía en el 1911. Estudió en la realschulle de Viena, donde ingresó a la Universidad de Viena, completando sus estudios de medicina en el 1937. Pese a ser el médico a cargo del hospital desde 1940, su exequátur lo obtuvo en el 1943. Otro de los médicos de la DORSA en sus inicios fue el Dr. Hans Broch, quien nació en Viena, pero estudio en Brun en la entonces Checoslovaquia, donde ingresó a la Universidad de Massaryk en 1929, y obtuvo su titulo de Doctor en Medicina en el 1936. Como hemos dicho el problema de la malaria era de suma importancia, y la DORSA consiguió que en 1942 nos visitara el Dr. Israel Kliger, que era una eminencia reconocido mundialmente, como un experto en Malaria. De hecho gracias al Dr. Kliger pudo hacerse realidad el estado de Israel, ya que en esa zona de Palestina, la malaria era endemica, y él fue el responsable de erradicar el paludismo de esa zona. En 1942 el fundador de la DORSA, James Rosenberg, le escribía al departamento de estado norteamericano sobre la visita del Dr. Kliger, que se concretó en el mes de diciembre del 1942. El Dr. Kliger estuvo dos semanas en el país, visitó la zona de Sosúa y además se reunió con algunos miembros de la Secretaria de Sanidad. En enero del 1943, el Dr. Kliger presentó su reporte a la DORSA, que es de sumo interés ya que nos ilustra que en la zona de Sosúa las partes más afectadas eran Bombita y la Laguna, sin embargo el informe del Dr. Kliger hacía mucho énfasis en las condiciones generales de sanidad y nutrición, además del control del mosquito y la necesidad de telas metálicas. En su informe el Dr. Kliger hizo grandes elogios de la enfermera, Martha Mondschein-Bauer, quien a su entender hacía un gran trabajo ya que estaba sola. Hay que entender que era difícil en medio de la segunda guerra mundial conseguir médicos o enfermeras. Una de las acciones tomadas por la DORSA, fue la creación de una casa de reposo situada en Jarabacoa, en donde los pacientes de paludismo pasaban la convalescencia. Los servicios médicos de la DORSA, se ofrecían no solo a los colonos sino a todos los dominicanos de la zona que los requerían, particularmente de los Charamicos.AGN 43