Dr. Garibaldi Campagna Abreu

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Este distinguido radiólogo nació el 1ro. de junio del 1923 en Santiago de los Caballeros.  Los estudios primarios y secundarios los realizó en su ciudad natal. Según relata su hija Bruni, su contacto con las ciencias naturales durante el bachillerato le motivó a inscribirse en la Universidad de Santo Domingo a estudiar la carrera de Medicina. Recibió su titulo de Doctor en Medicina en octubre del 1946, y su exequatur de Ley en mayo del 1949, mediante el decreto 5795.

 

Tras graduarse de médico, tenía la intención de especializarse en Ginecología Obstetricia, y consiguió viajar en el 1946 a la ciudad de Montreal, en Canadá. Allí y tras pasar diversas vicisitudes por que no hablaba francés, consiguió entrar al Hospital Saint- Luc, en la mencionada ciudad canadiense. Durante sus primeros meses de entrenamiento, la presión del trabajo le enfermaron, y al hacerle análisis radiológicos, se despertó en él, la vocación por la radiología, en la que decidió especializarse, y que fue realmente su gran pasión en la medicina. Esto lo describía el Dr. Campagna diciendo “que la relación que se entabla con las imágenes es simbiótica, pues las placas radiográficas cobran vida”.

 

Regresó a nuestro país en el 1948, pero poco después volvió a viajar, esta vez a los Estados Unidos de America, en concreto a la ciudad de Filadelfia, en donde consiguió llegar gracias a las diligencias del eminente médico dominicano Dr. Juan Taveras. En el Hospital de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia, estudió durante dos años, y durante ese tiempo, y según el mismo relato que su hija Bruni nos hizo llegar, el Dr. Campagna estudiaba todos los días, de lunes a viernes, 100 placas que estudiaba y analizaba. Recordaba con mucho afecto a uno de sus profesores, el Dr. Herman Ostrum.  En el 1951, fue aceptado en el Board Americano de Radiología, constituyéndose en el primer médico dominicano en ser miembro de esa Academia, tras aprobar los exámenes pertinentes.  En el 1952 recibió su diploma de Master en Radiología. En ese mismo año se trasladó al Cooper Hospital en la ciudad de Camdem, New Jersey, en donde ejerció por dos años como Jefe Asistente del Departamento de Radiología, junto al Dr. Phillip Gilbert.

 

Regresó a Santo Domingo en el 1953, debido en parte a la situación de guerra que se vivía en Estados Unidos. Al reintegrarse a la práctica médico, asistía a reuniones con lo médicos importantes de esa época, como los Dres. Nicolás Pichardo, Manuel Tejada, Hector Mateo, Marcelino Velez o Luis Fernandez Martinez.

Se instaló en la práctica privada en su consultorio de la Avenida Bolivar. En su consultorio tenía su cuarto oscuro para revelar personalmente las placas, recibía una gran cantidad de pacientes provenientes de todas partes del país. En el 1958, fue el Jefe del Servicio de Radiología del Hospital Militar Miguel Brioso Bustillo de la base área de San Isidro, y en ese año fue designado por el gobierno dominicano para asistir al sexto congreso panamericano de Radiología que se celebró en la ciudad de Lima, Perú. También fue Radiologo del Hospital de niños Dr. Robert Reid Cabral. En el ámbito privado, además de su consultorio, asistía a los departamentos de radiología de La Clinica Las Mercedes y más adelante en el tiempo, en los años 1970, al centro policlínico Naco.

 

El Dr. Campagna falleció en el 1999, tras una vida de ética y sacrificio dedicada a la medicina, y según sus palabras, “a la vez, un camino y un destino”.

 

 

Dr. Priamo Franco Perelló

Distinguido y honorable médico y educador santiaguense, nació en la ciudad de  Santiago de los Caballeros en Mayo del 1894. Cursó sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal en varios institutos tanto públicos como privados para completar una formación de 6 años en un programa metódico e intensivo que existía en aquellos años que recibía el nombre de “Plan Mejía”. Con trece años de edad inició sus estudios en la Escuela Normal de Santiago dirigida entonces por Salvador Cucurullo. Desde pequeño mostró una gran dedicación y devoción por los estudios, por lo que obtuvo el reconocimiento de benemérito que le otorgaron sus condiscípulos en el 1911. Con 18 años en el 1912 recibió su diploma de Maestro Normal. De inmediato inició sus labores como Profesor en Escuelas Primarias de Santiago, pero tenía otras inquietudes y fundó una hoja periódica que recibió el nombre de “El Escudo” junto al Sr. Manuel Payán. Sus artículos tenían patriotismo y además una fuerte influencia religiosa ya que era profundamente religioso. Sus escritos en 1914, llenos de los mas nobles sentimientos de paz y prosperidad para  sus conciudadanos, llamaron la atención quienes le conocieron, ya que con tan sólo 20 años escribía con inusitada profundidad.

 

Se inició en la Medicina como ayudante del Dr. Buenaventura Báez Lavastida que había fundado en Santiago centros para la atención de los heridos y politraumatizados. De igual forma sirvió como Tesorero de la Cruz Roja. En el 1914 se trasladó a Santo Domingo en donde laboró como practicante del Hospital Militar, entonces dirigido por el Dr. Arturo  Grullón. En 1915 aprobó el primer curso de medicina en la Universidad Nacional y fue becado por el Estado Dominicano para continuar sus estudios en París. Recibió su titulo de Doctor en Medicina en París tras presentar su tesis: “Duplicidad uretral, puntos de vista clínico y quirúrgico” que recibió buenas críticas y fue premiada. Su asesor de tesis fue el Profesor Legué, quien le guió además en sus estudios de Urología.

 

Las notas del Dr. Franco durante sus estudios en París fueron siempre excelentes, recibiendo recomendaciones de varios de sus profesores por su actitud frente a la enseñanza. Durante sus rotaciones en el Hospital Laennec de la capital francesa, sus calificaciones siempre fueron excelentes.

 

Durante su estancia en París padeció los rigores económicos de la Primera Guerra Mundial, pero consiguió ser ayudante en algunos Hospitales de la capital francesa. Regresó al país en el 1923, y obtuvo su exequátur en ese mismo año. Se trasladó a su ciudad natal en donde instaló un modesto consultorio, de acuerdo al Dr. Angel Vega. Al instalarse en Santiago de los Caballeros, fue de los primeros en ejercer la urología como especialidad en esa ciudad.

 

De forma trágica, en los inicios del 1925, se notó enfermo, y se llamó al distinguido cirujano Dr. Ramón de Lara, quien se trasladó a Santiago dos días después, para encontrarse con un cuadro de apendicitis severa, posiblemente ya perforada, por lo que el Dr. De Lara, decidió, que ya no se podía hacer nada, y falleció este joven doctor con 31 años en mayo del 1925.  En el bando del ayuntamiento decretando duelo se consignaba “que el Dr. Priamo Franco se distinguió entre sus compueblanos por el amor al estudio, por su carácter sencillo y discreto, asi como por su ejemplarizadora conducta que le hicieron acreedor de la estimación general”.

 

El Dr. Franco, pese a su corta existencia terrenal, ha sido siempre recordado por sus dotes y carisma.