Dr. Fernando A. Defilló

Primer dominicano en ser admitido al Instituto Pasteur, Director de la primera revista médica de nuestro pais y fundador del Laboratorio Municipal. Este ilustre médico e investigador nació en el 1874 y cursó los estudios de bachillerato y de medicina en el Instituto Profesional, graduandose de Licenciado en Medicina y Cirugia en el 1898. Su tesis trató sobre la Antisepsia Intestinal. Era de carácter reservado e introvertido, pero su mente estaba en constante ebullición cientifica. Dedicado a los estudios, recibió su doctorado en medicina de la Universidad de Santo Domingo en 1915. En el 1900 fue designado Presidente del Juro Medico y  Director del Hospital Militar. En 1902 inicia las publicaciones de la Revista Medica Dominicana y en 1905 inició sus famosas lecciones clinicas en que se discutian temas de actualidad medica que recibieron cobertura internacional. Sus estudios sobre el Paludismo y el Necator concitaron gran interes en la comunidad medica de la epoca. En 1908 con un prestamo obtenido por él inicia las labores del Laboratorio Municipal, en donde se realizaban controles a los alimentos como la leche o la mantequilla, y en 1920, ofreció por primera vez a los medicos la posibilidad de realizar analisis de sangre u orina. En 1912 identifico, junto al Dr. Hector Read la Bilharzia en nuestro pais. Luego se dedicó a investigar sobre la lepra. Al Dr. Defilllo se debe la introduccion de muchos de los tratamientos modernos y ademas cambio el modo en que se trataba a estos pacientes ofreciendoles condiciones dignas a esa comunidad.  Fue director del leprocomio de Nigua hasta 1925. Era un gran profesor, admirado y respetado por sus alumnos del Instituto Profesional desde el 1908 al 1914 y de la Universidad de Santo Domingo desde el 1914 al 1949. Su alumno el doctor Pompilio Brower escribió: “En las cátedras de Defilló, sólo se oía su voz clara y pausada, y mediante un método muy bien llevado, nos iba mostrando lo que nos enseñaba; y a nosotros embelesados por su forma fácil de expresión y por ese método tan bien llevado, se nos pasaba el tiempo sin que él y nosotros nos diéramos cuenta que se había agotado el tiempo reglamentario”. Considerado como el padre de la Histología en el pais, tambien daba clases de Neurologia, Quimica Medica entre otras. En 1925 es aceptado en el famoso instituto Pasteur en donde permanece por 5 años.  En 1926 publicó en Paris un importante trabajo sobre “El tratamiento de la lepra en Republica Dominicana”. Antes de terminar su trabajo de tesis, las noticias de la destruccion de la ciudad de Santo Domingo le hacen regresar algo precipitadamente al pais.  En 1934 fue Presidente de la Cruz Roja Dominicana y creó al año siguiente la escuela de Enfermeras.  En 1938 fue miembro de la comision revisora de las leyes de sanidad y del comité organizador del congreso medico del centenario. Represento al pais en muchos eventos internacionales, publico en revistas medicas europeas y norteamericanas. Tambien publico en los medios de difusion masiva como periodicos, importantes articulos sobre alimentacion, medidas sanitarias y consejos para mejorar la dieta del dominicano. Era miembro de la Sociedad Americana para el avance de las ciencias. Era ademas amante de las artes y las letras, era primo hermano de Pablo Casals, el gran cellista español. Escribio obras de teatro  y era un gran melomano. Tras su muerte en 1949 el edificio de la facultad de ciencias medicas de la Universidad de Santo Domingo lleva su nombre como justo reconocimiento a uno de los grandes maestros de la Medicina en el pais.

Dr. Manuel A. Tejada Florentino

dr tejada florentino

Por el Dr. Herbert Stern

En la mañana del día 19 de enero de 1960 el Dr. Manuel Antonio Tejada Florentino salió de su casa hacia su trabajo en el Hospital Dr. Salvador B. Gautier. Eran sobre las 9:30 cuando se apersonaron agentes del Servicio de Inteligencia Militar SIM para arrestarlo, y nunca más se le volvió a ver.

Nació en Salcedo el 21 de octubre del 1910. De procedencia humilde, se forjó trabajando laboriosamente. Fue limpiabotas, músico y ebanista, hasta graduarse de médico el 9 de noviembre del 1941.  De hecho, asistía a clases seis meses al año, y los otros 6 meses trabajaba para mantenerse y ayudar a su madre. Ejerce como médico durante años en Tenares, caracterizándole la entrega a sus pacientes, sobretodo de los más pobres. En 1948 viaja a México a estudiar Cardiología, y se convierte en el primer médico dominicano en ejercer la cardiología con dedicación exclusiva, dato que consta en la primera Acta de la Sociedad Dominicana de Cardiología, donde se aportan interesantes datos sobre sus méritos. Desarrolló su labor en el Hospital Salvador B. Gautier, donde sería Jefe del Servicio de Cardiología. En cierta ocasión el Dr. Zaglul le preguntó porque no cobraba mas, si tenía hijos y esposa que mantener, y le respondió: “mi esposa arabe como tú, me conoce y no dice nada y, a mis hijos, les enseño que hay pobreza en el mundo y hay que ayudar a los pobres”.

Se dolía mucho de las inequidades en la atención sanitaria, y era su sueño que todos los dominicanos disfrutaran de una adecuada salud. Sus convicciones lo hicieron combatir la terrible tiranía de Trujillo. Se integró al movimiento 14 de Junio. Era un hombre ecuánime que solo perdía la sonrisa ante las injusticias. Prefería los hechos mas que las palabras, y su accionar fué visto con recelo por los organismos de seguridad. Luego de ser apresado, es llevado a “La 40”, el centro de torturas de la dictadura. Sufre vejámenes, pero aún en esos dolorosos momentos predomina su sensibilidad humana y su vocación de servicio y se dedica a prestar asistencia médica a otro preso que reconoció como paciente. Cuentan sus compañeros de presidio que advirtió a sus torturadores que padecía de trastornos cardiacos y que las torturas en la silla eléctrica acabarían con su vida, lo que parece que así ocurrió.

Era un hombre amante de la naturaleza, ávido lector y buen conversador, y acostumbraba reunír a sus amigos en tertulias. Su vida estuvo caracterizada por el sacrificio, una férrea voluntad, un fuerte deseo de superación, el desinteresado servicio a los demás y su compromiso con los mejores intereses de la Patria. Este hombre, que aportó bondad y solidaridad a su alrededor, fue impulsor de clubes deportivos, de movimientos masones y odfelos, y director de la banda de música de Salcedo.

En 1962 se funda la Sociedad Dominicana de Cardiología, y en su Acta de constitución, el Doctor Manuel Antonio Tejada Florentino es propuesto para que sea nombrado como Presidente Honorario Póstumo, y que encabece la Lista de Honor de dicha Sociedad. En dicha acta es aprobado por unanimidad, que el Instituto de Cardiología, en proyecto, llevara el nombre del Dr. Tejada Florentino, acta que aparece firmada por su presidente Dr. Salomón Jorge y su Secretario, el doctor Escipión Oliveira. Este Instituto u otra institucion cardiológica o un Hospital, aún están esperando su nombre.

Dedicamos un homenaje a este medico dominicano, ciudadano ejemplar, que sirvió a la patria hasta el extremo de ofrendar su vida.