Desarrollo de la Medicina Nuclear en la República Dominicana

Esta especialidad en la medicina, inició sus andares internacionalmente desde finales de la década del 1940. Pese a algunos intentos de la década del 1950, no fue hasta la década del 1960 que se inició en nuestro país el desarrollo de esta importante aplicación diagnóstica.

 

A finales de la Era de Trujillo en el Hospital Militar Marión, vinieron médicos norteamericanos a realizar estudios de tiroides, tales como mediciones volumétricas o detección de hiperfunción. En el Hospital Juan Pablo Pina, se menciona en la prensa de la época, la realización de pruebas para análisis de hígado y riñón.

 

El gran precursor de esta especialidad en el país fue el Dr. Rafael Gonzalez Massenet, quien había asistido representado al país a diversos encuentros sobre medicina nuclear y energía atómica en varios países de America y Europa. Es precisamente el Dr. Gonzalez, quien inicia la utilización regular de la medicina nuclear en la Clinica Dr. Abel Gonzalez desde el 1962. Hacia el 1968, el Dr. Ricardo García Martínez, inicia el primer departamento hospitalario de medicina nuclear en el Hospital Dr. Salvador B. Gautier. De hecho en octubre del 1970, el Dr. García Martinez, reporta en la prensa de la época, el primer estudio de medicina nuclear en el Bazo. El Dr. García Martinez, jefe del departamento de Medicina Nuclear del Hospital Gautier, señaló la importancia de ese estudio sobre un órgano tan importante y que no se podía visualizar por radiografías. Con ese estudio el Hospital Gautier, consiguió un gran avance en la medicina dominicana, con un estudio en esos tiempos necesario para el diagnóstico preciso de enfermedades como las leucemias. De igual forma el Dr. García Martinez colaboró en sus inicios con el departamento de medicina nuclear del Instituto Nacional de Diabtes, Endocrinología y Nutrición, el INDEN, que siguiendo la visión de su fundador el Dr. J.A. HAzoury, quiería ofrecer lo mejor de lo mejor a los pacientes de ese centro. Y por eso en el 1972, el Dr. Hazoury, anunciaba la inauguración de un moderno departamento y laboratorio de medicina nuclear, que ofrecía la mejor tecnología diagnóstica para las enfermedades del tiroides, del hígado y de los huesos, entre otras ramas de la medicina. En ese departamento del INDEN a lo largo del tiempo se destacaron figuras como los Dres. Mariano Estrada,  Guillermo Defilló, Rolando Cedeño o Humberto Nuñez, entre otros. En ese centro, se instaló la primera Gammacámara en el país.

 

En la década del 1970 el Dr. Rafael Gonzalez Gautreaux creó el departamento de Medicina Nuclear en la centro medico de la Universidad Central del Este. También en esos años se destacó la Dra. Gloria Abreu, quien ofrecía sus servicios privadamente. A finales de la década del 1980, regresó al país el Dr. Guillermo Defilló Guerrero, una de las figuras de mayor relevancia en el desarrollo de la medicina nuclear en nuestro país. En el 1992, el Dr. Defilló, abrió un centro en la calle Elvira de Mendoza, que pese a contar con todos los permisos nacionales y extranjeros, motivó un gran conflicto social, por lo que tuvo que cerrar y abrir de nuevo dos años más tarde en el Centro de Otorrinolaringología y especialidades. Luego el Dr. Defilló inauguró un moderno centro, en donde se realizó en el 1996 el primer estudio de cardiología nuclear, el SPECT cardíaco, para evaluar las cavidades de corazón y la presencia o no de infartos. Hoy en día esta especialidad ofrece una gran cantidad de diagnósticos en multitud de patologías, para beneficio de los pacientes y un mejor servicio a la  medicina dominicana.

Situación sanitaria en el 1972

Según la memoria de la Secretaría de Estado de Salud Publica, en el  1972 contabamos con 79 establecimientos hospitalarios, de los cuales 40 eran Hospitales Generales, 2 Hospitales Pediatricos, 1 Hospital de Maternidad, 5 Hospitales para enfermedades cronicas y 31 subcentros de salud. Un total de 6797 camas. Sin embargo, de acuerdo a los datos presentados en 1960 la misma Secretaria contabilizaba 6700 camas en los Hospitales de Salud Publica. En una decada no habia cambiado nada la oferta de camas a una poblacion en aumento. Desde luego la decada del 1960 al 1970 marcada por la muerte de Trujillo, la guerra civil, la invasion extranjera y los procesos de inicio de nuestra democracia pueden explicar la escasa inversion en nuestros Hospitales. Hay que resaltar que en ese año se estaba construyendo la Maternidad de los Minas y varios Hospitales y subcentros de Salud en todo el pais. Tambien y de acuerdo a la Memoria citada se estaba en proceso de remodelacion de los Hospitales Luis Eduardo Aybar y Moscoso Puello, para aumentar su capacidad en mas de 300 camas.

 

De acuerdo al Director de la Division de Epidemiologia, Dr. Fabio Cabrera, lo mas notable del 1972 fue la aparicion de focos de Bilharziasis en Higuey y el Seybo. El detonante que movilizo a la Secretaria de Salud fue el diagnostico de Bilharzia en un quiste extirpado por un neurocirujano en un joven de Higuey. Otras enfermedades de vigilancia epidemiologica mostraban estabilidad de sus estadisticas y algunas como la Sifilis una importante reducccion. Comenzaba a verse el resultado de campañas de vacunacion a las que se daba seguimiento. El Dr. Cabrera hacia grandes esfuerzos en esa division para darnos informaciones fiables. En su reporte el Dr. Cabrera hacia enfasis en que mchas enfermedades congenitas se presentaban con mayor incidencia en las zonas rurales y lo atribuia  a que las madres no acudian a los centros materno infantiles. Las contribuciones de los Clubes Rotarios y de CARE eran tambien importantes para la poblacion. En 1972 el director de CARE era el sacerdote Euribiades Concepcion y esa institucion donó mas de 90,000 dosis de vacunas contra la influenza para ser distribuidas en las poblaciones como Constanza o Jarabacoa en que esa enfermedad presenta mayor incidencia y prevalencia.

En ese año las investigaciones se llevaban con bastante rigor bajo la supervision del Dr. Fabio Cabrera, y los datos estadisticos estaban bajo la supervision del Dr. Vitorio Ortori. De igual forma, las campañas contra la Lepra y la Tuberculosis eran de singular importancia. La lucha contra la Lepra la hacian la Secretaria de Salud con el Leprocomio Nacional y el Instituto Dermatologico, organización privada con subvencion estatal dirigida por el Dr. Huberto Bogaert. El Hospital antituberculoso contaba con 550 camas, pero solo estaban ocupadas en un 60% en 1972.

 

En 1972 el Hospital Sanatorio Infantil Antituberculoso “El Santo Socorro” contaba con 120 camas. Su tasa de mortalidad era de 5.2, mayor que la otros centros del sistema Hospitalario, posiblemente por la situacion mas severa de los pacientes de esta enfermedad. En ese mismo periodo en el Hospital “Juan Pablo Pina” de San Cristobal reportaba una tasa de mortalidad de 1.6. ese hospital contaba con 170 camas. En la decada del 1960 el Hospital de San Cristobal perdio muchos pacientes que se trasladaban a la ciudad capital en donde estaban creandose mas centros de atencion con mayores equipos. La caida de la Tirania de Trujillo provoco que se descuidara un poco ese Hospital, que fue un gran centro de educacion y de servicios medicos.

En Barahona el Hospital “Jaime Mota” habia ofrecido mas de 20000 consultas, de las cuales el 40% era de Pediatria y el 30% de Obstetricia y Ginecologia. No se dan reportes del numero de camas disponibles. Tambien en la region Sur, el Hospital “general Melenciano” de Jimani, contaba con 16 camas y una ocupacion promedio del 50%. No se realizaban cirugias mayores en ese Hospital.

 

En el Hospital Dr. Luis Eduardo Aybar era Director el Dr. Maireni Cabral Navarro, quien lo dirigio desde el 1959 al 1976. El Dr. Cabral Navarro fue un gran cirujano y eminente profesor de Anatomia descriptiva, sobretodo de Cabeza y Cuello. En el reporte del Dr. Cabral mostraba que el Hospital Luis Eduardo Aybar habia ofrecido en 1972 cerca de 70,000 consultas, 23,500 emergencias y realizado 4,719 cirugias.  Impresionantes numeros para un Hospital de 161 camas, con un porcentaje de ocupacion del 97%.  Al presentar la labor detallada de los diferentes departamentos, podemos apreciar que el departamento de cirugia realizo 13 cirugias cada dia y que un 25% de las cirugias realizadas eran consideradas de “cirugia mayor”. El departamento de cirugia general ofrecio 2,064 consultas. Las principales cirugias realizadas eran del aparato digestivo y de “genitales masculinos”. El departamento de Oftalmologia y Otorrinolaringologia ofrecio 10,520 consultas y realizaron 734 operaciones. Las principales operaciones fueron Cataras y Pterigium. Se realizaron 20 transplantes de cornea. El departamento de Ginecologia dio 2,951 consultas y realizo 116 operaciones, principalmente Histerectomias y Colporrafias. El departamento de Urologia ofrecio 1354 consultas y realizo 341 cirugias, aunque la mayoria eran procedimientos, tal como dilataciones de la uretra que fueron 119, asi como 27 circunciciones.

El departamento de Anestesia asistio en 1296 cirugias mayores.

El Departamento de Medicina incluia Medicina General, Cardiologia, Gastroenterologia, neurologia y las consultas de la Direccion. Un total de 21,123 consultas fueron ofrecidas en el 1972. El Laboratorio Clinico realizo 32564 analisis. Otro dato interesante es que se realizaron 2620 radiografias, la gran mayoria, con un 98% a pacientes hospitalizados. Esta informacion nos sugiere que en ese hospital solo se hacian estos estudios a los pacientes ingresados y no a requerimiento de los externos. Tambien contaba el Hospital Dr. Luis Eduardo Aybar con servicios de Anatomia Patologica, Banco de Sangre, Servicio de Farmacia y Servicio de Dietetica.  Sin lugar a dudas el informe presentado por el Dr. Maireni Cabral era muy completo e informativo.

 

Otros reportes eran mas escuetos , como el del hospital Padre Billini que reportaba tener 152 camas disponibles, en el 1972 ofrecio 74,673 consultas y se realizaron 1629 cirugias. En la Revista ¡Ahora! Se informaba de la situacion precaria de los Hospitales entre ellos el Padre Billini y su Director, el Dr. Otto Pou Ricart señalaba que la subvencion de RD$7,500 mensuales era escasa para la labor de ese centro. El Dr. Felipe Moquete Director del Hospital “Simon Stridles” de la ciudad de Azua, en su informe, no solo reporta la situacion del Hospital, sino que nos da informaciones sobre las epidemias registradas, sobretodo la de Poliomielitis y de Tifoidea.  En este reporte obtenemos informacion de la situacion del suministro de agua en la zona, y la relacion de la baja calidad del agua con el brote de enfermedades. Tambien señala como causa de enfermedades la situacion de los mercados, que a su entender era francamente deficiente por lo antiguo de sus instalaciones que no ofrece garantias sanitarias. Tambien tenemos reportes precisos sobre la campaña de vacunacion y la letrinizacion.  Ese Hospital contaba con 59 camas y ofrecia mas de 20000 consultas de Medicina General y realizaba 2000 partos anuales. De igual forma se realizaron mas de 500 cirugias. Finalizaba su reporte el Dr. Moquete reportando los movimientos en los Dispensarios Medicos perifericos del Hospital, asi como los del Servicio de Odontologia y la Clinica de Planificacion Familiar.

Dr. Manuel Guerrero Peña

Nació en Dr. Guerrero en la ciudad de Santo Domingo, hijo de españoles que emigraron a nuestro país durante el período de la España Boba. Sus estudios básicos los hizo en los institutos de Santo Domingo. Para formarse como médico fue discípulo del Dr. Manuel María Valverde. No conocemos la fecha de su graduación, sabemos que en el 1827 durante la ocupación haitiana fue autorizado por el Juro Médico a ejerer la farmacia, y más adelante, y de acuerdo a la loey del 1808, el Jefe superior de Sanidad le autorizó a ejercer como médico, tal como se hizo con el Dr. Pedro Piñeyro. Una vez se le preguntó en Puerto Rico, que en donde había estudiado medicina, a lo que replicó: “en el patio de mi casa, debajo de una mata de naranjo”.

 

Según relata el Dr. Moscoso Puello, se le atribuye, ser el primer médico en utilizar baños fríos en el manejo de las fiebres como la tifoidea, debido a que una hija suya estuvo afectada de esa enfermedad. Como era costumbre en la época, ejercía en Santo Domingo, principalmente, pero viajaba a Azua y San Juan de la Maguana. De hecho una de las historias sobre el Dr. Guerrero es que estando en San  Juan de la Maguana, llegó a la zona una expedición de botánicos belgas, que fueron afectados por la fiebre amarilla. Todos los afectados sobrevivieron gracias a los esfuerzos y dedicación de este culto médico. Era llamado por la población “el cuchillo de las calenturas”, ya que resolvía con éxito casos muy difíciles.

 

Participó en las campañas militares durante las guerras de Independencia, llegando a ostentar el rango de General de Brigada y en el 1859 fue designado Médico Jefe del Hospital Militar. Además en el 1868 fue designado Secreatario de Hacienda, y fue Gobernador de la provincia de Santo Domingo. También se desempeñó como sindico municipal interino de Santiago. Por los avatares de la política en nuestro país, estuvo unos años exiliado en Saint Thomas, por oponerse al gobierno de Buenaventura Báez.

 

Además de su dedicación a la medicina, era músico y pintor, aficionado a la albañilería y la pirotecnia. Como músico destacó en el violín, y formó parte de la orquesta de Juan de la Cruz Alfonseca. Como pintor fue reconocido como talentoso, y entre sus obras, Moscoso Puello cita una Mater Dolorosa y un retrato de San Francisco de Asís para las iglesias de Azua y San Juan de la Maguana. Instaló su consultorio en Santo Domingo en la antigua calle Colón en un local en donde funcionaba un hotel y que él mismo adaptó y acondicionó como recinto médico gracias a sus conocimientos de albañilería.

 

Tuvo dos hijos médicos, Wenceslao Guerrero, quien ejerció muchos años en Baní y Francisco Villeta, hijo natural, que ejerció con gran éxito, tras ser autorizado por el Juro Médico en la comunidad de San José de los Llanos. De Villeta se dice que tuvo una participación estelar en la epidemia de viruelas que azotó el país en el 1882.

 

El Dr. Manuel Guerrero Peña, era un gran enciclopedista de amplios conocimientos en los diferentes campos del saber, un rasgo que Moscoso Puello define como característico de los médicos españoles.

Como hemos dicho, era aficionado a la pirotecnia, actividad muy agradecida por la población de aquellos tiempos. En diciembre del 1871, preparando una mezcla, explotó en sus manos, causándole severas heridas, y tetanos, lo que lo llevó a la muerte el 22 de diciembre de ese año.

 

 

Dr. Agustín Rodríguez Cabral

Este distinguido médico cirujano, nació en Valverde, Mao, en noviembre del 1910. Sus padres eran también nativos de esa localidad. Realizó sus estudios primarios en su ciudad natal. En el 1927, decidió trasladarse a La Vega, para realizar estudios secundarios en la Escuela Normal Superior de aquella ciudad, recibiéndose de bachiller en Ciencias Fisicas y Naturales en el 1931.  Según su biografía en el Colegio Médico Dominicano, fue el primer ciudadano de Mao en obtener ese titulo, desde la fundación de esa ciudad en el 1875.

 

Luego se trasladó a la Ciudad de Santo Domingo, en donde se inscribió en la Universidad de Santo Domingo, y recibió su titulo de Licenciado en Medicina y Cirugía, el 30 de julio del 1938. El poder ejecutivo le otorgó el Exequatur de ley en fecha 15 de agosto de ese año de 1938. El Dr. Rodriguez Cabral, tiene el mérito de ser el primer nativo de Mao, graduado de Médico. Tras una trayectoria llena de esfuerzo y limitaciones de todo tipo, este caballero, de temple pausado, abrió el camino a muchos otros estudiantes que siguieron su camino. Hay que entender que en esos años, salir de ciudades pequeñas, a formarse en Santo Domingo, era una gran empresa. Por el cariño a su pueblo, regresó a ejercer a su ciudad natal en el 1939, y allí laboró por 6 años hasta el 1945. Tenía su consultorio  y residencia en la calle 27 de febrero en su ciudad natal.  En julio del 1942, se casó con la Sra. Digna Pujols.  De su matrimonio nacieron 6 hjos, tres de los cuales son médicos: Carmen Elisa, Rafael Antonio y Miguel de Jesús.

 

En el 1945, se trasladó a la ciudad de New York, en donde realizó estudios de cirugía, Ortopedia y Traumatología. Laboró en el Founding Hospital de esa ciudad, y en el Columbus center de esa misma ciudad. Regresó al país en el 1946, pero esta vez se estableció en la ciudad de Santo Domingo. En ese mismo año ingresó a la Asociación Médica Dominicana. En el 1947, al inaugurarse el Hospital Dr. William Morgan, hoy Dr. Luis Eduardo Aybar, se le confió el servicio de Ortopedia y Traumatología. Al año siguiente, presentó un interesante trabajo en el V Congreso Médico Dominicano, con el tema: “Consideraciones acerca del tratamiento conservador de las fracturas de la cadera por medio de la férula de Carl P.  Jones”. En el 1950 se le nombró como Subdirector del Hospital Morgan. En el 1956, se le encargó el servicio de Ginecología en el mismo hospital. En el 1958, recibió el nombramiento de Catedrático Numerario de la Universidad de Santo Domingo, e impartió las asignaturas de semiología clínica propedeútica y clínica quirúrgica, hasta el 1965. En el 1960 se le designó como médico ortopedista en el Hospital Dr. Darío Contreras, y en el 1963, se le nombró como Jefe del Servicio de Cirugía de ese mismo hospital, cargo que ocupó por más de 20 años.

 

En el 1964 fue elegido Presidente de la Asociación Médica Dominicana, liderando uno de los periodos más fructíferos para el hoy Colegio Médico Dominicano. Consiguió el solar de mas de 6000 metros cuadrados en donde hoy se encuentra el local del Colegio, reformó los estatutos del colegio, modernizándolos; reactivó la Revista Médica Dominicana, y consiguió que se promulgara la ley 393, que otorgaba a la AMD el 80% de los ingresos por venta de certificados médicos.

Miembro fundador de la UNPHU, y de la Academia de Medicina, ejerció por muchos años en la Clinica Dr. Abel Gonzalez. Luego de una fructífera existencia, falleció a los 92 años de edad, en el 2002.